Análisis Red Faction: Guerrilla

Red Faction: Guerrilla

Red Faction: Guerrilla es el tercer juego de la saga Red Faction, fue lanzado en 2009 para Pc, 360 y Ps3. En mi caso, lo he jugado en Pc, gracias a las benditas ofertas de Steam, y con un mando de Ps3, toma ya combo. No he probado las anteriores entregas de la saga, así que analizare este juego individualmente y os transmitiré lo que he podido experimentar, también os aviso de que el juego tiene modo multijugador, tanto offline, como online, los cuales no he probado tampoco ni comentare, básicamente porque me ha sido imposible encontrar a mas gente jugando on-line, así que me centrare en la campaña principal.

Entrando ya en materia, el titulo tiene lugar en el año 2120, y empezamos viajando a Marte, el planeta donde transcurren los hechos, donde allí nuestro protagonista, llamado Alec Mason se encuentra con su hermano Dan. Allí, él nos explica que la Red Faction es un grupo de guerrilleros mineros de Marte en contra de la EDF (Earth Defense Force), una organización que mantiene una especia de dictadura y controla todo Marte. Tras una serie de hechos que no desvelare, y aunque a Alec en principio se niegue a ello, acabamos uniéndonos a la Red Faction y luchando en contra de la EDF. Y ese es el objetivo del juego básicamente, terminar con ellos en todos los distritos que lideran para así liberar Marte y ya esta, porque historia, lo que se dice historia, tampoco tiene mucha mas. Lo poco que vemos de ella es a través de algún vídeo que otro, pero ya os digo que realmente, el guion no es su punto fuerte.

El estilo de juego es simple, el mundo esta dividido en varios distritos donde la EDF tiene desplegadas sus fuerzas. Nuestro objetivo es destruirlos y hacer que su presencia baje en cada una de las zonas, y para ello debemos tanto destruir sus edificaciones como aniquilar a las propias fuerzas de la EDF. Todo ello esta distribuido en misiones que nos irán mandando poco a poco, al mas puro estilo GTA, ya que el mundo esta totalmente abierto y podemos vagar por el como nos plazca, y por supuesto también contaremos con misiones secundarias y diversos objetos a recoger y/o destruir. Nosotros empezaremos siempre en los “pisos francos”, bases que tiene establecidas la Red Faction desplegadas por todos los distritos, donde podremos coger vehículos, mejorar las armas y objetos, o recargar nuestra munición, además cuando nos maten, reapareceremos aquí. Y aunque todo esto parezca muy bonito, realmente las opciones de libertad están algo limitadas, y no podremos hacer mucho más de lo que ya he dicho, al contrario de lo que suele pasar en otros sandbox.

Alec Mason, el protagonista.

Al ser como ya he dicho, un juego con el mundo abierto, podemos realizar bastantes acciones, desde conducir cualquier coche a recoger minerales o destruir edificios, sucesos que nos darán chatarra para mejorar nuestras armas y habilidades. Pero todo esto esta controlado por dos barras, la primera de ellas controla la fuerza de la EDF en el territorio actual, y nuestro objetivo siempre será reducirla a 0. La otra barra controla la motivación de los demás habitantes de Marte, y debemos mantenerla siempre en alto, ya que esto hará que si nos metemos en una pelea o misión en contra de la EDF, se nos unan nuevos voluntarios a la Red Faction, y nos echen un cable cuando comencemos una guerrilla. Pero si matamos a los mineros y habitantes, destrozamos edificaciones “de los buenos”, reventamos sus vehículos o morimos demasiado, la barra bajara y perderán toda la motivación, vamos, que pasaran de nosotros, y no solo eso, la EDF nos pondrá en busca y captura por liarla demasiado. Por si lo dudabais, si, también hay minijuegos. Por ejemplo destruir un edificio en X segundos bajo Y condiciones, entre otros, como llevar un vehículo Z al piso franco que nos digan.

Todo esto es muy bonito y puede dar muchas opciones, pero realmente el juego todo el rato es lo mismo: Conducir a X punto a realizar una misión y una vez allí disparar y destruir edificios. Así que si este género no te llama demasiado, ya te aviso que este no es tu juego, aunque en mi caso me tuvo enganchado por dos motivos: La destrucción total de cualquier cosa y su realismo a la hora de ejecutar dichas destrucciones.

Una vez explicado el sistema de juego, pasamos al apartado técnico, el cual cumple, ofreciendo un mundo vastísimo totalmente abierto, sin cargas y sin bajones de fotogramas incluso cuando hay doscientos enemigos en pantalla a la vez que vamos montados en un robot gigante destruyendo un edificio que nos supera 5 veces en altura y anchura, aunque sobre este punto remarco que yo he jugado en pc, con todas las opciones gráficas al máximo, por lo tanto en consolas no se hasta que punto puede llegar este aspecto. Aun así, algunas texturas flojean, como algunas rocas y letras de los vehículos, o el terreno de Marte que realmente, es bastante simple, básicamente rocas lisas y además la paleta de colores, pues obviamente tiende a ser entre marrones y rojos, un poco oscura la verdad. Han pasado 3 años y obviamente hoy día podemos ver cosas bastante mejores, pero el jugar tampoco nos supondrá un gran impacto gráfico.

Lo que comentaba antes, que me ha gustado muchísimo en este juego, y podríamos decir es su punto fuerte, es que podemos destruir absolutamente cualquier edificación de una manera bastante realista. Bombas, pistolas, bidones de gasolina, tanques de explosivos, vehículos, e incluso con nuestra principal arma, el martillo. Todo sirve a la hora de destruir. Las animaciones son bastante buenas y cuando tiremos abajo una gran torre, al caer veremos como sus trozos se desprenden al chocar contra el suelo, seguido de una gran cortina de humo que tardara un rato en irse, hasta que se estabilice el asunto. Quizás lo que si le falla es el realismo en algunas cosas, por ejemplo en un momento del juego debemos pasar por una zona radiactiva, para ello debemos blindar el vehículo para atravesar el espacio contaminado. Bien, pues da igual que coche cojamos para atravesar ese trayecto, e incluso si esta totalmente cerrado y lo vamos destrozando, teniendo las ventanillas partidas, tranquilos porque la radiación no nos afectara.

El sonido, pues tiene sus partes buenas y sus partes malas. La buena, que todo es correcto, suena bastante bien en líneas generales, tanto en vídeos como in-game, aunque durante los vídeos la calidad es ligeramente superior en las voces. Lo malo, pues que estoy cansado de oír siempre a los mismos dobladores con las mismas voces de tipos duros malotes, porque si, esta totalmente en castellano. La música esta bien aunque a veces se me hace raro escuchar algunos temas en este tipo de juego, pero no quedan mal de hecho me parece buena, simplemente se me hace raro. Eso si, en algunos momentos se puede llegar a hacer algo repetitiva y su banda sonora tampoco trascenderá a los anales de la historia, ni será recordada por sus épicos temas. Como detalle curioso, escuchando atentamente la BSO para la preparación de este análisis, me he dado cuenta de que al escuchar una canción titulada “Two Ton Heavy Thing”, instantáneamente me vino a la mente Time Splitters 3, un juegazo al que le echado incontables horas y me conozco su banda sonora al dedillo. Resulta que el tema titulado “Something to Crow About” de Time Splitters es calcado, y la cosa es que salió 4 años antes. Y Para muestra aquí tenéis la comparativa:

Time Splitters 3: Futuro Perfecto – Something to Crow About

Red Faction: Guerrilla – Two Ton Heavy Thing

Sinceramente, te mantiene enganchado y es entretenido, además podéis conseguirlo bastante barato, así que lo recomiendo si estas cansado de jugar siempre a lo mismo y te apetece destruir un rato y liberar tu estrés, este es tu juego. Y para los nuevos, os citare una frase de nuestro querido Rockero Malparido que encaja perfectamente para muchas de las cosas que hablamos en Hoth Factory: “Es el típico juego para una tarde aburrida, que no tienes nada que hacer mas que aburrirte y esto pues, sirve para pasar el rato”.

Este análisis es una adaptación del realizado en la edición 36 del podcast.

Acerca de SrSolid

Un tipo al que le gusta hacer podcast, jugar a videojuegos y escuchar thrash metal. Ni “pc master race” ni “dirty console peasant”, se lo traga todo. Dice la leyenda que es un hater y que por las noches hace un podcast paralelo llamado Spoiler Factory.
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario