Tiempos pasados siempre fueron mejores

Este escrito nace en una tarde de relajación, tras un breve periodo de reflexión y vista al pasado.
Torrevieja

Mucho han cambiado los personajes de videojuegos en los últimos años, tanto que ya no recordamos casi aquel pegote en la tele de tan solo 2 o 3 colores formado por un conjunto de pequeños cuadrados en la pantalla, donde nuestros ojos veían un vasto mundo lleno de color e imaginación. Esos tiempos en los que un videojuego se limitaba a la más simple de las funciones: Ofrecer un entretenimiento. Y aunque pueda parecer todo lo contrario, debido a su simplicidad, no es para menos, y a los hechos me remito. ¿Quién no se ha pasado las tardes muertas jugando a la consola? ¿Esos domingos sin fin (y no me vale el fútbol, no somos muy amigos)? ¿Esas frías noches de invierno en las que no apetece salir a ninguna parte?

The Legend of Zelda

En fin, podíamos tirarnos horas sin despegarnos de la pantalla, y lo mejor de todo es que el juego nos “obligaba” a ello. Títulos con una dificultad sin límites, y tras innumerables horas delante de la pantalla, nos las podíamos llegar a pasar con los ojos cerrados. Partidas en las que terminábamos el juego del tirón debido a las propias limitaciones de la maquina, unas limitaciones que se solucionaron con una simple pila de botón. Aun así, el hecho de que un juego nos durara una tarde no era para nada un sinónimo de juego malo, o simple, mas bien nos jactábamos de haber conseguido finalizar tal reto en un tiempo record, y nos picábamos con los amigos a ver quien realizaba los mejores contrarrelojes, y no hablo de unos marcadores en Internet, si no de las reuniones entre colegas, o en mi caso los recreos del colegio. Y de esos encuentros surgían otros nuevos, en esta ocasión para enfrentarnos los unos a los otros, con nuestra bolsa de patatas y una bebida fresca, compartiendo risas y buenos momentos. Para algunos, las fotos también eran protagonistas, capturas de pantalla en las revistas de la época mostrando la pantalla de créditos, demostrando nuestras peripecias al publico, incluso fotos a nuestras colecciones que lucíamos orgullosos, mostrando nuestros 4 o 5 títulos para la única consola que teníamos, y que nos había costado meses conseguir que nuestros padres nos dejaran tener. Y afortunado aquel que disponía de una consola portátil, lo cual en mi caso, fue bastante tarde a mi pesar. Las reuniones en los recreos se convertían en batallas campales, y no hablo de violencia escolar, si no de campeonatos entre nuestras mascotas virtuales, que nos pasábamos las tardes entrenando.

Pokémon Red/Blue/Green/Yellow

Y por supuesto, el intercambio de juegos mano a mano, que simplemente metías en tu maquina y procedías a jugar, sin ningún tipo de complicación, ni limitación por el hecho de usar un mismo cartucho en varias maquinas distintas. La segunda mano también era una opción aunque sin duda no había otra satisfacción mejor que esperar al fin de semana para ir a tu videoclub de confianza y alquilar ese juego que llevabas toda la semana deseando catar, para fundírtelo un rato mas tarde. Si te atascas en algún nivel, la opción más recomendable es seguir intentándolo, aunque mas de uno recurría de nuevo a las revistas para encontrar esa guía o truco que le permitiera avanzar en su camino, y los mas osados, usaban cartuchos que algunos solían denominar como los “genios” de los videojuegos. No me voy del tema revistas, aquellas opiniones sinceras (…), capturas de pantalla reales y notas ajustadas a la realidad, donde no había dinero de por medio.

Super Mario Bros. 2

La gente se entregaba a ellas, enviando sus dudas, preguntando sobre el rumor que le había contado el primo de su tío que estaba de vacaciones en el pueblo al que había ido por navidad, o el truco para desbloquear a un personaje que nosotros deseábamos con todas nuestras ansias, que esa misma persona había visto con sus propios ojos, pero que a nosotros nunca nos salía, aunque nos tiráramos 5 horas intentando pulsar esa combinación de botones en el menú principal del juego justo cuando la melodía sonaba en bucle la tercera vez. Nos enterábamos de las noticias un mes después de que fueran producidas pero eso nos daba igual, no importaba esperar. Teníamos una vía de escape, el verdadero papel de todo este asunto, un entretenimiento del cual nos hacia dejar esos datos en un segundo plano, teníamos los videojuegos.

Acerca de SrSolid

Un tipo al que le gusta hacer podcast, jugar a videojuegos y escuchar thrash metal. Ni “pc master race” ni “dirty console peasant”, se lo traga todo. Dice la leyenda que es un hater y que por las noches hace un podcast paralelo llamado Spoiler Factory.
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2 comentarios

  1. Lo mejor era cuando estabas jugando a la gameboy, al típico juego en el que no podías guardar, y venía el gracioso de turno y te apagaba la consola. Más de uno ha saboreado mi zapatilla en el parque.

    • Lo jodido era (y sigue siendo) jugar a la consola cuando esta dandote el sol xD O buscar cualquier sitio con un minimo de penumbra para ver la pantalla de la GameBoy.

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